SENSOR DE MOVIMIENTO PARA ENCENDER LA LUZ 360º CON REJILLA

SENSOR DE MOVIMIENTO PARA ENCENDER LA LUZ 360º CON REJILLA
REF: 304010
precio:  COP $35.000
USD: 19.40

Salir de una habitación sin preocuparse de apagar la luz. Entrar en una estancia a oscuras sin necesidad de buscar el interruptor para que se ilumine. Ambas situaciones son posibles gracias a la instalación de un sensor de movimiento. En espacios interiores o exteriores, este mecanismo se encarga de encender y apagar automáticamente las luces ante la presencia o ausencia de personas. Son una manera eficaz de gestionar el consumo de energía y conseguir un ahorro en la factura de luz.

Se pueden instalar en el interior de la casa, en el jardín. Los detectores de movimiento son muy útiles para iluminar zonas de paso, como corredores o accesos a la vivienda, pero también resultan prácticos en espacios exteriores (zonas residenciales o comerciales). Cada vez que detectan la presencia o ausencia de las personas, automáticamente, encienden o apagan la luz a la que están conectados.
Lo habitual es que este sensor permite regular tanto la sensibilidad al movimiento (distancia de detección) como la intensidad de la luz, el tiempo que ha de permanecer encendida, su desconexión cuando una habitación está vacía y el umbral de iluminación a partir del cual debe activarse.
Evitan que una luz permanezca encendida cuando la estancia está vacía
Este sensor de movimiento se instala conectado directamente al sistema de iluminación (lámparas). Poseen un radio de acción que, cuando se invade, automáticamente emite una señal para encender la luz.

  • Estas instalaciones ayudan a disuadir a extraños.
  • Ahorran energía, ya que evitan que una luz permanezca encendida cuando la estancia está vacía.
  • Otra posibilidad es instalar un mecanismo detector en el recibidor para iluminar esta zona cuando se entra en una vivienda a oscuras o con las manos ocupadas, lo que dificulta el acceso al interruptor.
  • Fácil de instalar y adecuado para proteger tu casa.
  • Es más económico que permanecer con la luz encendida toda la noche.

Detección por infrarrojos
En cuanto al funcionamiento, se basa principalmente en un sistema que detecta variaciones de temperatura. La luz se enciende automáticamente cuando el sensor detecta la radiación térmica o energía que emite el cuerpo humano. Es un sistema muy útil en bibliotecas o salones, donde las personas suelen permanecer sin apenas moverse mientras leen o ven la televisión. También se recurre a ellos con frecuencia en los baños públicos.
Por otro lado, cuando se colocan en el exterior, han de ser resistentes a factores climatológicos adversos. Sólo así garantizarán un buen funcionamiento.


Cobertura
Según el lugar en el que se instale el detector, éste tiene un radio de acción que suele oscilar entre 360º. Las zonas más habituales son la pared -desde donde puede detectar el movimiento en un radio de 180º- o el techo -desde donde abarca una zona de 360º-, pero también es posible colocar los detectores en una esquina. Respecto a la distancia de detección, también depende del lugar en el que se instale el detector y de la potencia que tenga. La carga media que soportan es de 110 voltios, para cubrir áreas de hasta 20 metros o más, si las condiciones son óptimas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sensor: 360º
Voltaje: 110V 60Hz
Consumo estático: 0.5W
Dimensiones: 9 x 3.5 cm/ 3.6 x 1.48 (diámetro por profundidad)
Distancia de transmisión: 6 metros
Material: plástico